"Ama cuando menos se merezca, porque es cuando más se necesita"

miércoles, 30 de mayo de 2012

ILUSIÓN DE LOS ROSTROS GROTESCOS

¡Hola!

Hago una entrada flash para compartir con vosotros un artículo y un vídeo muy interesantes y entretenidos. Os quitarán sólo unos minutos, es muy breve. Pincha aquí para ver el enlace. 

¿Qué os ha parecido? 

¡Al final resulta que realizar caricaturas tiene su truquito!

Gracias por la visita, ¡un abrazo!

Nota. Aquí cito la fuente del artículo:
Tangen, J. M. et. Al. (2011) Flashed face distortion effect: grotesque faces from relative spaces. Perception; 40(5):628-630.

martes, 29 de mayo de 2012

AUTOESTIMA (3)

¡Hola! Aquí estoy una semana más con la incorporación de un nuevo ejercicio sobre la Autoestima. Si este es el primer post del blog que lees, te recomiendo que comiences por el que se titula AUTOESTIMA (1) para que comprendas bien todo el concepto de lo que estamos trabajando y así puedas realizar el ejercicio si te apetece.

Espero que aquellos que lo estáis llevando a cabo os esté resultando útil, pero, como siempre digo, si tenéis algún problema podéis escribirme o pedirme mi correo si creéis que es algo muy personal. 

Bien, vamos a continuar. Ya hemos hecho la mitad del recorrido, ahora quedan otros cuatro pensamientos distorsionados sobre los que trabajar. ¡Ánimo! Ya sabéis que todo se puede lograr, siempre y cuando nos esforcemos y le pongamos energía. Debemos confiar en nosotros mismos y en nuestras capacidades, este es nuestro trabajo, nuestra lucha, y vamos a vencer.

Los dos pensamientos distorsionados que vamos a trabajar esta semana son los siguientes:


  1. Personalización: consiste en suponer que todo lo que sucede tiene que ver con nosotros mismos. A menudo se acompaña de comparaciones negativas hacia los demás. Por ejemplo, si vemos que alguien que está a nuestro lado tiene mala cara, en seguida pensamos qué le habremos hecho.
  2. Lectura del pensamiento: se refiere a que hacemos suposiciones sobre lo que los demás están pensando. A menudo suelen ser suposiciones negativas de los demás hacia uno mismo, por ejemplo, suponer que alguien está pensando mal de ti, que no le interesas, etcétera, sin tener evidencias reales de ello.
Como veis, estos dos tipos de pensamiento tienen mucho que ver con el hecho de juzgar, comparar y suponer, justo de lo que he estado haciendo mucho hincapié en los ejercicios. Me gustaría que pusieras especial esfuerzo esta semana en detectarlos y trabajarlos, pues son muy comunes y en muchas ocasiones uno no es consciente de ellos. Si has estado realizando los ejercicios durante estas dos semanas, seguramente ya te sabrás de memoria los puntos que hay que trabajar. Ahora hay que aplicarlos a estos dos aspectos que hemos definido hoy. Voy a copiar de nuevo el ejercicio en sí por si necesitas repasarlo:

EJERCICIO

Realiza los siguientes pasos durante una semana:
  • Ser consciente. Cada vez que te sientas mal contigo mismo/a o con una situación, piensa en el motivo y con qué está relacionado. Entiende bien la causa desenredando los hilos con paciencia y comprendiendo tus emociones y sentimientos. Escúchate.
  • Durante el día ve autoobservándote, de manera que notes cuándo estás realizando alguno de los dos tipos de pensamiento explicados anteriormente. Durante los primeros 3 días, basta con que te des cuenta, aunque sea tarde, pero a partir del cuarto día debes procurar darte cuenta en el momento para que, de ahí en adelante, puedas afrontarlo en cuanto aparezca por tu mente.
  • Centrarnos en lo positivo. Esto podemos dividirlo en dos partes: una es que te centres más en lo que haces bien que mal. Piensa que todos hacemos unas cosas mejor que otras y no que tú eres la única persona que realiza algo concreto mal. También haces otras cosas muy bien, por tanto no te quedes con lo negativo porque seguro que tienes motivos para hacerlo en positivo. La otra es que transformes los pensamientos negativos en positivos. Por ejemplo, cuando te venga a la cabeza algo parecido a "no soy bueno/a en esto", piensa "soy bueno/a en esto". Al principio, quizá lo notes forzado, pero como todo en la vida, la práctica lo hará más natural y no te costará esfuerzo pensar de esta manera cuando hayas practicado lo suficiente. Así, tendrás otra predisposición en el momento en el que vayas a hacer las cosas que en un principio creas que te pueden dar problemas.
  • Y esto también nos lleva a un punto muy importante: evitar juzgar y comparar. Como he señalado antes, cada persona tiene unas cualidades distintas, por lo que no sirve para nada compararnos con los demás (siempre que las comparaciones sean en negativo). Sólo supondrían un gasto inútil de energía. De igual modo, pensar que alguien es "esto" o "aquello" no es útil, puesto que juzgar es una forma disfrazada de comparar, y ya hemos concluido que es innecesario y perdemos más de lo que ganamos. Por otro lado, tendemos a intentar adivinar lo que otros piensan de nosotros y, normalmente, las personas de baja autoestima suelen creer que lo que los demás piensan de nosotros es negativo, cuando puede ser que estén pensando todo lo contrario. Otra vez, realizar este tipo de acciones no sólo no sirve de nada, sino que además nos hace daño y nos aleja de la realidad. Viéndolo así es sencillo, pero cuando estamos en la situación no nos percatamos. Esto es lo que te pido que hagas, que te des cuenta y cortes la cadena de pensamientos.
Sigue anotando durante una semana en una especie de diario estas situaciones y pensamientos y ve aplicando razonadamente cada una de estas pautas, autoexplicándote cada paso y pensando por cual pensamiento debes reemplazar el incorrecto. La finalidad de escribirlos es ayudarnos a memorizarlo y a comprenderlo mejor, por eso es muy importante que lo realices de esta manera.

De nuevo, gracias por vuestro tiempo.
Hasta la semana que viene.


(NOTA: aquí os dejo el link de la página que, mezclada con mis propias explicaciones y experiencia profesional, han dado como resultado esta publicación): 


martes, 22 de mayo de 2012

AUTOESTIMA (2)

Este nuevo post es la segunda parte del anterior, por esto, si es la primera vez que visitas mi blog, te invito a leer la publicación titulada AUTOESTIMA (1) para comprende mejor el concepto y el ejercicio que estamos llevando a cabo.

Para los que habéis realizado el ejercicio, ¿qué tal os ha ido? Si habéis tenido alguna dificultad, podéis hacérmelo saber en los comentarios si os apetece. Hoy vamos a continuar con los pensamientos distorsionados. La vez pasada vimos la sobregeneralización y la designación global. En esta ocasión vamos a ver otros dos:


  1. Pensamiento polarizado: es el pensamiento del todo o nada. O aquello en lo que estamos centrados es perfecto, o no es válido; o está bien o mal; o conmigo o contra mí. 
  2. Autoacusación: consiste en culparse de todo. Por ejemplo, pensar que si mi madre está haciendo la comida y se le ha quemado, es mi culpa por haberle preguntado en un pequeño momento concreto si le gustaba mi peinado.


A continuación voy a copiar el procedimiento que ya expliqué en el post anterior, para que os sea más cómodo y no tengáis que bajar a buscar el lugar preciso en el que se encuentra.

EJERCICIO

Realiza los siguientes pasos durante una semana:
  • Ser consciente. Cada vez que te sientas mal contigo mismo/a o con una situación, piensa en el motivo y con qué está relacionado. Entiende bien la causa desenredando los hilos con paciencia y comprendiendo tus emociones y sentimientos. Escúchate.
  • Durante el día ve autoobservándote, de manera que notes cuándo estás realizando alguno de los dos tipos de pensamiento explicados anteriormente. Durante los primeros 3 días, basta con que te des cuenta, aunque sea tarde, pero a partir del cuarto día debes procurar darte cuenta en el momento para que, de ahí en adelante, puedas afrontarlo en cuanto aparezca por tu mente.
  • Centrarnos en lo positivo. Esto podemos dividirlo en dos partes: una es que te centres más en lo que haces bien que mal. Piensa que todos hacemos unas cosas mejor que otras y no que tú eres la única persona que realiza algo concreto mal. También haces otras cosas muy bien, por tanto no te quedes con lo negativo porque seguro que tienes motivos para hacerlo en positivo. La otra es que transformes los pensamientos negativos en positivos. Por ejemplo, cuando te venga a la cabeza algo parecido a "no soy bueno/a en esto", piensa "soy bueno/a en esto". Al principio, quizá lo notes forzado, pero como todo en la vida, la práctica lo hará más natural y no te costará esfuerzo pensar de esta manera cuando hayas practicado lo suficiente. Así, tendrás otra predisposición en el momento en el que vayas a hacer las cosas que en un principio creas que te pueden dar problemas.
  • Y esto también nos lleva a un punto muy importante: evitar juzgar y comparar. Como he señalado antes, cada persona tiene unas cualidades distintas, por lo que no sirve para nada compararnos con los demás (siempre que las comparaciones sean en negativo). Sólo supondrían un gasto inútil de energía. De igual modo, pensar que alguien es "esto" o "aquello" no es útil, puesto que juzgar es una forma disfrazada de comparar, y ya hemos concluido que es innecesario y perdemos más de lo que ganamos. Por otro lado, tendemos a intentar adivinar lo que otros piensan de nosotros y, normalmente, las personas de baja autoestima suelen creer que lo que los demás piensan de nosotros es negativo, cuando puede ser que estén pensando todo lo contrario. Otra vez, realizar este tipo de acciones no sólo no sirve de nada, sino que además nos hace daño y nos aleja de la realidad. Viéndolo así es sencillo, pero cuando estamos en la situación no nos percatamos. Esto es lo que te pido que hagas, que te des cuenta y cortes la cadena de pensamientos.
Sigue anotando durante una semana en una especie de diario estas situaciones y pensamientos y ve aplicando razonadamente cada una de estas pautas, autoexplicándote cada paso y pensando por cual pensamiento debes reemplazar el incorrecto. La finalidad de escribirlos es ayudarnos a memorizarlo y a comprenderlo mejor, por eso es muy importante que lo realices de esta manera.

Recuerda que todo se puede lograr, siempre cuando le pongamos esfuerzo y energía. Piensa en ti mismo/a, por ejemplo, ya has conseguido muchas cosas a lo largo de tu vida, por lo tanto eres capaz de conseguir lo que te propongas. Confía en ti y en tus capacidades, y no tengas tan presente lo que opinen los demás.

Espero que os esté yendo bien y os recuerdo que podéis consultarme las dudas. La semana que viene colocaré otros dos pensamientos distorsionados comunes. ¡Ánimo!

Gracias por vuestro tiempo y que tengáis una buena semana.
Hasta pronto.
(NOTA: aquí os dejo el link de la página que, mezclada con mis propias explicaciones y experiencia profesional, han dado como resultado esta publicación): 

martes, 15 de mayo de 2012

AUTOESTIMA (1)

Muchas son las publicaciones que podemos leer hoy en día acerca de la autoestima, e incluso puede que nos sepamos  muy bien la teoría, pero luego, ¿notamos los resultados? En caso de que la respuesta sea negativa, ¿a qué podría deberse? Pues una de las razones es que todo cambio requiere un esfuerzo, por pequeño que sea, sólo con saber algo no es suficiente. Hay que actuar.

Por eso propongo para aquellas personas que consideren que no han obtenido resultados leyendo sobre el tema, una serie de pasos a seguir con el fin de lograrlo, y os invito a todos aquellos a los que os interese a realizar estos ejercicios. Para implicarme un poquito en la situación, haré una publicación titulada "Autoestima" a tiempo real, es decir, cuando considere que los pasos que indico más abajo se han ido superando.

Me gustaría comenzar haciendo una definición breve y sencilla sobre qué es la autoestima: es la valoración que hacemos sobre nosotros mismos a partir de las sensaciones y experiencias que hemos ido incorporando a lo largo de la vida.

Detengámonos un instante ante estas palabras y hagamos una reflexión. Si es una valoración que se da a lo largo de la vida, entonces es algo subjetivo, (es decir, depende de nuestra opinión o punto de vista) y por tanto es susceptible de cambio, pues además, a día de hoy, seguimos viviendo y por tanto podemos seguir cambiando. De aquí podemos sacar la primera conclusión: puedo cambiar mi percepción de mí mismo. Al mismo tiempo, nos dice que proviene de nuestras sensaciones y experiencias. Las nuestras y las de nadie más (porque incluso el aprendizaje por observación es nuestra experiencia, es lo que nosotros vemos e interpretamos). Entonces, ¿por qué en la mayoría de los casos nos preocupamos tanto de lo que piensan los demás, si lo que vale es mi percepción de mí mismo/a? Si son sensaciones, eso quiere decir que puedo percibirlas y, por tanto, razonarlas y entenderlas.

Ahora, visto así, tenemos ya la certeza de que es algo modificable, y de que no tenemos porqué cargar toda la vida con el peso de una baja autoestima. Pero, ¿por qué no nos damos cuenta de todo lo que sabemos o hemos leído acerca de ella? Porque la baja autoestima va acompañada de una distorsión del pensamiento, es decir, la persona tiene una visión distorsionada de lo que realmente es o de lo que hace. Los pensamientos más comunes son varios, y los iremos afrontando poco a poco. Comenzaremos por dos de ellos:

  1. Sobregeneralización: consiste en tomar un hecho concreto como una ley general. Por ejemplo, si he suspendido un examen, ya pienso que no valgo para los estudios.
  2. Designación global: a diferencia del anterior, este pensamiento se caracteriza por emplear términos peyorativos/negativos hacia nosotros mismos ante una situación adversa. La persona saca una conclusión negativa acerca de sí misma y se designa la causa. Por ejemplo, supongamos el mismo caso anterior: he suspendido un examen y entonces pienso que soy tonto/a, torpe, poco inteligente, etc.
Teniendo estos dos tipos de pensamiento definidos, te propongo un ejercicio. Si presentas uno o los dos tipos, te invito a que pases una semana reflexionando acerca de ellos y realizando la actividad que te voy a describir a continuación. En caso de que creas que no presentas alguno de estos dos, igualmente intenta ser más consciente de tus pensamientos y emociones esta semana, y la semana que viene colocaré los siguientes dos pensamientos distorsionados, y así sucesivamente hasta que veamos los 8 y te identifiques con los que sueles tener.

EJERCICIO

Realiza los siguientes pasos durante una semana:
  • Ser consciente. Cada vez que te sientas mal contigo mismo/a o con una situación, piensa en el motivo y con qué está relacionado. Entiende bien la causa desenredando los hilos con paciencia y comprendiendo tus emociones y sentimientos. Escúchate.
  • Durante el día ve autoobservándote, de manera que notes cuándo estás realizando una generalización de alguno de los dos tipos explicados anteriormente. Durante los primeros 3 días, basta con que te des cuenta, aunque sea tarde, pero a partir del cuarto día debes procurar darte cuenta en el momento para que, de ahí en adelante, puedas afrontarlo en cuanto aparezca por tu mente.
  • Centrarnos en lo positivo. Esto podemos dividirlo en dos partes: una es que te centres más en lo que haces bien que mal. Piensa que todos hacemos unas cosas mejor que otras y no que tú eres la única persona que realiza algo concreto mal. También haces otras cosas muy bien, por tanto no te quedes con lo negativo porque seguro que tienes motivos para hacerlo en positivo. La otra es que transformes los pensamientos negativos en positivos. Por ejemplo, cuando te venga a la cabeza algo parecido a "no soy bueno/a en esto", piensa "soy bueno/a en esto". Al principio, quizá lo notes forzado, pero como todo en la vida, la práctica lo hará más natural y no te costará esfuerzo pensar de esta manera cuando hayas practicado lo suficiente. Así, tendrás otra predisposición en el momento en el que vayas a hacer las cosas que en un principio creas que te pueden dar problemas.
  • Y esto también nos lleva a un punto muy importante: evitar juzgar y comparar. Como he señalado antes, cada persona tiene unas cualidades distintas, por lo que no sirve para nada compararnos con los demás (siempre que las comparaciones sean en negativo). Sólo supondrían un gasto inútil de energía. De igual modo, pensar que alguien es "esto" o "aquello" no es útil, puesto que juzgar es una forma disfrazada de comparar, y ya hemos concluido que es innecesario y perdemos más de lo que ganamos. Por otro lado, tendemos a intentar adivinar lo que otros piensan de nosotros y, normalmente, las personas de baja autoestima suelen creer que lo que los demás piensan de nosotros es negativo, cuando puede ser que estén pensando todo lo contrario. Otra vez, realizar este tipo de acciones no sólo no sirve de nada, sino que además nos hace daño y nos aleja de la realidad. Viéndolo así es sencillo, pero cuando estamos en la situación no nos percatamos. Esto es lo que te pido que hagas, que te des cuenta y cortes la cadena de pensamientos.
Ve anotando durante una semana en una especie de diario estas situaciones y pensamientos y ve aplicando razonadamente cada una de estas pautas, autoexplicándote cada paso y pensando por cual pensamiento debes reemplazar el incorrecto. La finalidad de escribirlos es ayudarnos a memorizarlo y a comprenderlo mejor, por eso es muy importante que lo realices de esta manera.

Recuerda que todo se puede lograr, siempre cuando le pongamos esfuerzo y energía. Piensa en ti mismo/a, por ejemplo, ya has conseguido muchas cosas a lo largo de tu vida, por lo tanto eres capaz de conseguir lo que te propongas. Confía en ti y en tus capacidades, y no tengas tan presente lo que opinen los demás.

Mucho ánimo y ahora, ¡a realizar el ejercicio! La semana que viene aplicaremos estos pasos a otros dos tipos de pensamientos distorsionados, por lo tanto ya tendréis un poco más de práctica.

Gracias por vuestro tiempo y que tengáis una buena semana.
Hasta pronto.

(NOTA: aquí os dejo el link de la página que, mezclada con mis propias explicaciones y experiencia profesional, han dado como resultado esta publicación): 

martes, 21 de febrero de 2012

No te rindas

¿Cuántas situaciones se han dado en las que has visto a una persona importante para ti pasando por una situación dolorosa? ¿Reconoces ese sentimiento? ¿Has experimentado malestar por no poder ayudar? Si la respuesta es positiva, no estás ante un caso aislado, la mayoría de las personas se sienten mal cuando ven sufrir a quienes aprecian, y los síntomas pueden ser semejantes a los que se experimentan durante la ansiedad: molestias en el estómago, nerviosismo, incapacidad para concentrarse, tensión muscular, etc.

Sin embargo, el hecho de que sea algo común no significa que debamos dejar que estos sentimientos se apoderen de nosotros. El primer paso está en ser capaces de reconocer la situación y ser conscientes de que es la persona que se encuentra a nuestro lado la que de verdad está sufriendo. Desde un punto de vista egoísta, queremos que la persona con la que nos encontramos se encuentre bien para hacer desaparecer nuestro malestar al verla mal. Desde un punto de vista altruista, sufrimos porque nos ponemos en su lugar. Entonces, ¿estamos atrapados en una espiral de dolor? La respuesta es NO. Porque somos seres racionales, además de emocionales, y por ello tenemos la capacidad de observar la situación y llegar a la conclusión de que, en primer lugar, no podemos resolver los problemas de todo el mundo, ni siquiera los psicólogos podemos, pues en determinadas ocasiones nos vemos en la situación de tener que derivar a un paciente porque consideramos que otros profesionales mejor formados en ese ámbito concreto, pueden proporcionar una ayuda más adecuada al caso con mayor probabilidad de éxito. En segundo lugar, cuando reconozcamos esta espiral de emociones podemos llegar a la conclusión (racionalizar) de que es un camino que no lleva a nada, e intentar simplemente escuchar y estar al lado de la persona que lo necesita, aportando un hombro en el que apoyarse y desahogarse porque, aunque nos parezca poco, la tan cansina espiral no nos deja ver que, a veces, es lo único necesario.

Por otro lado, el hecho de conocer bien a la persona que está sufriendo nos puede dar una gran variedad de opciones a la hora de actuar. Por ejemplo, hay personas que lo que necesitan es desahogarse y después simplemente escapar de la dichosa espiral. Esto puede lograrse sacando a coalición algún suceso gracioso que ha pasado recientemente o incluso atrás en el tiempo, o cualquier otro elemento que sepamos que puede sacar una sonrisa a esa persona. Hay ocasiones en las que ese pequeño detalle vale más que cualquier gesto del mundo.

En conclusión, no dejemos que el oleaje que provoca la tormenta nos hunda hasta el fondo del mar, somos capaces de flotar y ver la orilla, y no sólo eso, sino que, si queremos, somos capaces de hacer brillar el Sol. Todo está en ti, porque puedes, porque siempre has podido y porque siempre podrás. Nunca te rindas, porque el error no está en fallar, sino en dejar la situación por imposible (de este modo se produce un reforzamiento ante el hecho de rendirse y se generalizará a otras situaciones). Si sigues sobreponiéndote a los fallos, una y otra vez, al final lo conseguirás. Si te propones escucharte e intentar comprender de dónde proceden tus miedos y emociones del momento, sabrás qué hacer, porque entenderás.

Gracias por dedicar unos minutos de vuestro tiempo a leer mi entrada y a pasaros por mi humilde rinconcito. Espero haberos podido aportar algo, aunque sea ínfimo. 

Saludos.

jueves, 13 de octubre de 2011

"Unlearn"

Today, when I was watching TV at lunch, an announcement made me remember something I would like to share with you. The specific ad was this:
http://www.youtube.com/watch?v=2rgmTlf1NF8&feature=relmfu
(the video in English: "In the life, as important is unlearning as learning")

A few years ago when I started studying at university, a teacher called my attention about a very routine fact which I had not noticed carefully, and it was the "unlearn". Until then, this word had nothing strange to me, and I guess for readers who are reading this text now is not strange. However, if we remember what "learning" is, in descriptive terms, then we will see what is special about it.

According to Dojman´s definition, "Learning is a lasting change in the behavior mechanisms that involves incentives and/or specific answers and that is the result of the previous experience with these stimuli and responses or with others similar". This is the basis of learning (although I personally would replace the word "behavior" with "cognitive", because we not always talk about behaviors themselves, but keep us in mind that is a behavioral definition). Well, let think about "unlearning".  Is this something like an imaginary eraser that removes all the associations we have made when we learn anything?  If you allow me another metaphor, would it look like when we sew something and, suddenly, we decided to undo what we had made ​​by cutting and removing it from its place? But when it is erased, there are remains, sometimes the paper is damaged or the pencil is marked, and when we unpick, the holes are made. Therefore, this process would always leave marks on us, one way or another. The thing that we lived cannot be eliminated by magic, our experiences will always leave remains in our history, we can only change our future, so, we should say we can only create it. The good thing is that our past will always make us grow if we let it.

Contrasting this little thought to the idea of unlearning, we can begin to glimpse a little inconsistency, right? Although "unlearn" is a commonly used word, it is not actually like in the simile of the rubber or the thread, but what really happens is re-learning, we re-create another behavioral sequence which we modify the components, this is the definition of RElearn. For example, if I learn that 2 +2 is 5, and I go to do an exam and I fail the question: how much is 2 +2?, then it will not be unlearn (delete, erase). Instead, I RElearn that 2 +2 is 4, so even in the future I could laugh remembering my mistake. I mean, I still have not forgotten that I used to think in that way.

As I said, you can not eliminate what we live, so I invite you to think about how important can be the things we say or do, and how it can hurt others, either because we had a bad day or we thought the things twice before doing or saying them. How many injuries have we done to others without realizing the impact of our actions or words? Put yourself in the shoes of others is a good resource, and also look at ourselves can help us. How many of you still have marks left by the nails of those who harmed us, even when they apologized, pulling out the needle object, but leaving the scar? We relearn from our mistakes. We should try not to damage, instead of apologize, do not you think?

That is all for today. Thank you for your time and I hope you like my first post. I send greetings to all.  Have a good week!

lunes, 10 de octubre de 2011

Desaprender

Hoy, viendo la televisión mientras comía, un anuncio me hizo recordar algo que me gustaría compartir con vosotros. El anuncio en concreto lo podéis encontrar aquí:

Hace unos años, cuando comencé a estudiar en la universidad, un profesor llamó mi atención sobre un hecho muy cotidiano en el que no me había fijado detenidamente, y era lo que se conoce por "desaprender". Hasta ese momento, esta palabra no tenía nada de extraño para mí, y supongo que para los lectores que ahora estáis leyendo este texto tampoco es algo extraño. Sin embargo, si tenemos presente lo que es "aprender", en términos descriptivos, entonces veremos qué es lo que tiene de especial este término.

Según la definición proporcionada por Dojman, "El aprendizaje es un cambio duradero en los mecanismos de conducta que implica estímulos y/o respuestas específicas y que es el resultado de la experiencia previa con estos estímulos y respuestas o con otros similares". Esta es la base del aprendizaje (aunque personalmente reemplazaría las palabras " de conducta" por "cognitivos", pues no siempre hablamos de conductas en sí mismas, pero tengamos en cuenta que esta es una definición conductista). Pues bien, pensemos ahora en el "desaprendizaje". ¿Consiste este mecanismo en una especie de goma de borrar imaginaria que elimina todas las asociaciones que hemos realizado al aprender algo? Si me permitís otro símil, ¿ sería algo así como cuando cosemos algo y, de buenas a primeras, decidimos deshacer lo hecho cortando el hilo y sacándolo de su lugar? Pero cuando se borra, quedan restos, a veces el papel se daña o el lápiz se queda marcado; y cuando descosemos, los agujeritos quedan hechos. Por lo tanto, este proceso siempre dejaría marcas de alguna u otra forma. Algo vivido no se puede eliminar por arte de magia, lo que se ha experimentado siempre va a permanecer en nuestra historia, sólo podemos modificar hacia delante, lo que, mejor expresado, sería crear. Lo bueno de nuestro pasado es que siempre nos hará crecer, si se lo permitimos.

Contrastando esta pequeña reflexión con la idea de desaprendizaje, podemos empezar a atisbar una pequeña incoherencia, ¿verdad? A pesar de que "desaprender" es una palabra usada comúnmente, no es que realmente se dé como en el símil de la goma o el hilo, sino que lo que realmente sucede es que volvemos a aprender, volvemos a crear otra secuencia de aprendizaje en la que modificamos los componentes, esto es, REaprendemos. Por ejemplo, si en un momento dado aprendí que 2+2 son 5, y voy a un examen y tengo mal la pregunta ¿cuánto es 2+2?, entonces no es que desaprenda (borre, elimine) lo que aprendí en un principio, sino que REaprendo que 2+2 son 4, de manera que incluso en un futuro puedo reírme al recordar mi error. Es decir, no he olvidado que antes pensaba de aquella manera.

Es esto lo que me hizo ver mi profesor en aquel momento, y me llamó tanto la atención no haberme dado cuenta antes, que se me quedó grabado para siempre (¡reaprendí!), y ahora cada vez que veo o escucho esa expresión, algo chirría dentro de mí y no puedo evitar recordar aquella explicación.

Como he comentado, no se puede eliminar aquello que vivimos, por lo que os invito a pensar en lo importante que puede ser decir o hacer algo que pueda dañar a los demás, ya sea porque hemos tenido un mal día o porque no hemos pensado las cosas dos veces antes de hacerlas o decirlas. ¿Cuántas heridas habremos hecho a los demás sin darnos cuenta de la repercusión de nuestros actos o palabras? Ponerse en el lugar de los demás es un buen recurso, y mirarse a uno mismo también nos puede servir. ¿Cuántos de vosotros tiene aún las marcas que dejaron los clavos de aquellos que nos dañaron a pesar de que nos pidieron disculpas, sacando el puntiagudo objeto pero quedando la cicatriz? Reaprendamos, pues, de nuestros errores. Mejor intentar no dañar, que pedir disculpas, ¿no creéis?

Esto es todo por hoy. Os agradezco vuestro tiempo y espero que haya sido de vuestro agrado mi primer post. Mando un saludo a todos, ¡que tengáis buena semana!